Durante estos últimos tiempos en los que por las Españas se cuestiona el modelo territorial, muchos gustan de rememorar acontecimientos pretéritos para justificar el porqué de las cosas hoy día. A menudo la historiografía, que tiende a edulcorar o dramatizar acontecimientos según convenga, ha querido ver en Isabel de Castilla y Fernando de Aragón el germen de la unidad política y religiosa de España. Tanto es así que históricamente se ha loado en demasía las excelencias del regio matrimonio con el fin de idealizar su figura y causa bajo un halo de épica y romanticismo que muy probablemente jamás existió. Otros más realistas como Juan Eslava Galán alegan que la unión dinástica se debió a cuestiones más terranales: "No fue el de Isabel y Fernando un matrimonio romántico, por amor, sino más bien un arreglo interesado por ambas partes" ( Historia de España contada para escépticos ). Y que para nada las nupcias supusieron el nacimiento de España, no al menos de la mane...
Mi cajón de sastre particular: idiomas, viajes, libros, historia, videojuegos, música...