martes, 28 de diciembre de 2010

La excepción ecuatoguineana


Guinea Ecuatorial en
el contexto africano
En un país como España tan entregado, por lo general, a la desmemoria histórica, no resulta extraño que gran parte de la población desconozca que en un pequeño rincón del África subsahariana, que hasta hace poco más de cuarenta años era una parte más del país, se habla aún castellano. Guinea Ecuatorial  es un diminuto estado situado en la costa atlántica del África central, cuyas dimensiones lo asemejan en tamaño a Galicia. Su población es, según estimaciones recientes, de algo más de 600.000 habitantes repartidos en dos territorios bien diferenciados: la parte continental conocida como Río Muni (o Mbini en lengua fang), donde la etnia mayoritaria es la fang, y la isla de Bioko (conocida como Fernando Poo en la época colonial), donde se encuentra la capital del país, Malabo (antigua Santa Isabel) y poblada básicamente por bubis. Es precisamente esta clara diferenciación étnica entre las dos zonas que conforman Guinea Ecuatorial la que hace del idioma castellano un pilar básico de la identidad de aquel país, pues hace las veces de lingua franca entre las diferentes etnias que cuentan a su vez con lengua propia. 
 


Mapa de Guinea Ecuatorial con las diferentes zonas
que la conforman

Los primeros europeos que arribaron a las costas de lo que hoy en día es Guinea Ecuatorial fueron los portugueses en el año 1471. Durante los siguientes siglos el control teórico del territorio lo tuvieron los lusos, alternándose en algún breve periodo con los holandeses. Pese a todo, la zona pasó a manos españolas en 1778, año en que Portugal y España intercambiaron territorios. La colonización española como tal no empezaría, sin embargo, hasta 1858 con la llegada del primer gobernador español, no sin antes haber tenido algún que otro conflicto bélico-diplomático por el control con Gran Bretaña. En 1926 el territorio se constituye como colonia bajo el nombre de Guinea Española. Poco a poco, el poder español fue deshaciendo la estructura tribal tanto en el Río Muni como en Bioko, lo que facilitó la llegada de colonos de la península ibérica y la explotación de los recursos naturales que ofrecía el territorio. Es en este aspecto donde otra vez la desmemoria histórica vuelve a jugar una mala pasada a la gran mayoría de españoles, ya que si bien la relación entre colonizadores y colonizados fue relativamente pacífica, todavía aún se recuerdan en Guinea Ecuatorial a personajes tan funestos como Julián Ayala, guardia civil enviado en 1921 a una parte selvática del Río Muni para “civilizar” a la etnia osumu que allí habitaba, y cuyos métodos para conseguir la sumisión indígena rozaron en más de una ocasión el genocidio. Capítulos oscuros a parte, en 1956 tanto Fernando Poo (Bioko) como el Río Muni alcanzaron el estatus de provincias españolas de ultramar. En 1963, en un marco de descolonización y de presión por parte de la ONU, España concedió gran autonomía al territorio, hasta que el 12 de octubre de 1968 la antigua colonia se constituyó, tras un acuerdo con la metrópolis, en estado independiente bajo el nombre de Guinea Ecuatorial. A partir de ese año y hasta la actualidad, el país africano ha vivido uno de sus periodos más oscuros, primero a manos del yugo dictatorial de Francisco Macías, y a partir de 1979 bajo un igualmente férreo régimen dirigido por el sobrino de aquél, Teodoro Obiang. En los últimos años la economía ecuatoguineana ha experimentado un gran crecimiento gracias a las explotaciones petrolíferas descubiertas en el país. Dicho crecimiento, sin embargo, no ha repercutido para nada en el nivel de vida de la población que sigue sumida en la mayor de las pobrezas.


Documental emitido por La 2 de TVE en el que se relata
la colonización española del golfo de Guinea


Mapa etnolingüístico del Río Muni
 Lingüísticamente hablando, Guinea Ecuatorial es un país multilingüe. Los idiomas oficiales del mismo son el español -por razones históricas-, el francés -por motivaciones geopolíticas- y, desde hace unos años, también el portugués -debido al interés reciente por parte de Obiang de que Guinea Ecuatorial ingrese en la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP). A pesar de ser un país oficialmente trilingüe, en la práctica el único idioma que utiliza la administración pública a todos los niveles es el español, que hace a su vez, tal y como se ha indicado anteriormente, de lingua franca entre los diversos grupos étnicos que conforman el país. Al igual que gran parte de los países que conforman el África negra, cuyas fronteras se trazaron de manera arbitraria y artificial por parte de las potencias colonizadoras europeas, Guinea Ecuatorial está formada por diferentes pueblos desde un punto de vista tanto etnográfico como lingüístico: bubis (en Bioko), fangs (la mayoría en la zona continental), ndowes, sekis, bengas, ngumbas, etc. A todo este conjunto de idiomas coloniales e indígenas, se suman también dos lenguas de matriz extra-africana: el fa d'ambo, de origen portugués y propio de la isla de Annobón, y el pidgin de base inglesa que se habla en el Río Muni.



Sede de la UNGE en Malabo
A pesar de la oficialidad del español en Guinea Ecuatorial, la situación del idioma en aquel país es cuando menos delicada, debido sobre todo a la ambigüedad con la que han tratado al idioma los distintos regímenes (anti-españoles por naturaleza) que han gobernado el país desde su independencia, y a los bajos niveles de alfabetización en algunas franjas de edad en un país en el que el castellano no suele ser la lengua materna de la mayoría de su población. En referencia a este último aspecto, cabe recalcar que en 1968, año de la independencia ecuatoguineana, la tasa de alfabetización de la región rondaba en torno al 90%; once años más tarde, desafortunadamente dicha cifra había descendido a un 30%. En lo que respecta a la actitud de los diferentes gobiernos para con el castellano, habría que decir que tras una primera década (1969-1979) en la que el régimen de Macías prohibiera su uso a nivel oficial, al considerarlo una lengua importada e impuesta, a la llegada al poder de su sobrino Obiang (mediante golpe de estado en 1979, todo sea dicho) la salud del español se ha ido recuperando, en especial a raíz de su declaración como primera lengua oficial de trabajo, enseñanza y cultura en la Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial aprobada en 1982. Aún y así, y tal y como ya se ha remarcado, el empobrecimiento del castellano utilizado por una gran parte de los ecuatoguineanos (en especial los nacidos durante los años 70) es más que evidente. El riesgo de pidginización del idioma es patente. Asimismo, el español ha encontrado en el pidgin-english un enemigo como lengua interétnica. Ante este panorama, en principio, tan desolador, la labor de instituciones tales como la UNED, la UNGE  (Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial) o el Centro Cultural Español es vital, a la espera de la implantación del Instituto Cervantes en el territorio. Además, son muchos los que anhelan que en breve se constituya en el país una Academia de la Lengua (como las ya existentes en España, las naciones americanas y Filipinas), que preserve el idioma en que el que la gran mayoría de intelectuales ecuatoguineanos se ha expresado históricamente; valga el ejemplo de “Ekomo” de María Nsué Angüe  en literatura, o “Requiebros” de Juan Balboa Boneke, en lo que respecta a la poesía.

"Ekomo" de María Nsué Angüe es uno de los mayores exponentes
de la literatura ecuatoguineana contemporánea


Características del español ecuatoguineano

Debido a la peculiaridad geográfica de Guinea Ecuatorial dentro del contexto hispanohablante, al tratarse del único territorio africano que tiene el español como lengua oficial (exceptuando Canarias, Ceuta y Melilla), el castellano típico de aquella zona ha despertado el interés de muchos lingüistas. A diferencia de la gran parte de zonas hispanohablantes en Europa y América, el español no es el idioma materno de la mayoría de la población de Guinea Ecuatorial, sino que se aprende y adquiere en las escuelas como lengua de cultura y comunicación interétnica en su variante ibérica (aunque últimamente se aprecia una clara influencia cubana debido a los programas de intercambio entre Cuba y Guinea). Este es el motivo principal que lleva a muchos estudiosos a afirmar que no hay un español propiamente ecuatoguineano. A pesar de ello, hay otras corrientes que difieren en esta opinión y apuntan que, aunque el castellano no haya arraigado como lengua materna, sí cuenta con ciertas características que le confieren un cariz exclusivamente ecuatoguineano. Fonéticamente, por ejemplo, en el español de Guinea hay una ausencia total del fonema vibrante múltiple /rr/ (lo que lleva a pronunciar “carro” y “caro” de manera homófona, /caro/). Asimismo, hay diferencias fonéticas en la pronunciación dependiendo de la etnia del hablante (bubi, fang, etc.). En lo que al aspecto morfosintáctico respecta, se acusa un uso a menudo indistinto de los modos indicativo y subjuntivo, así como de las formas “tú” y “usted”. Otra característica del español ecuatoguineano es que se usa, al igual que en gran parte de los dialectos peninsulares, la segunda persona del plural “vosotros” (en Hispanoamérica prevalece, en cambio, “ustedes”). Por último, cabe destacar que debido al contacto con las lenguas indígenas de la zona, son muchos los préstamos que han entrado a formar parte del vocabulario diario de los hablantes a la hora de expresarse en castellano. Para más información sobre el español ecuatoguineano, visítese el siguiente enlace .

3 comentarios:

  1. Les recomiendo también esta nueva web denominada Guine Ecuatorial que recoge las noticias más relevantes de guinea Ecuatorial en formato video. Un formato pionero en internet de difusión de artículos mediante video.

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  2. La lengua de Annobón.

    La "fá d'ambô" es la lengua de la isla de Annobón, en Guinea Ecuatorial.
    El territorio tiene poco más de 5.000 habitantes, pero incluso sumando a los annobonenses que viven fuera del país los que hablan este idiomoa son una de las minorías que está en peligro de perder su lengua.
    La lengua annobonesa es una lengua criolla, y no una especie de degeneración de lenguas como el portugués o el español. Sse trataría de un ejemplo más de los procesos de cambio lingüísticos que suceden con todas las lenguas del mundo como resultado de estar expuestos a influencias de los distintos pueblos con los que cualquier comunidad entra en contacto.


    Más información en: ZAMORA SEGORBE, ARMANDO: Gramatica Descriptiva del Fá d'Ambô. Ceiba, Vic : 2010.

    Atentatemente: un geógrafo

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  3. Un mediometraje ecuatoguineano, malísimo, pero que nos puede servir para saber cómo se habla allí http://www.youtube.com/watch?v=KpURNECeglo y siguientes

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