sábado, 30 de julio de 2016

Ikunde. Barcelona, metrópoli colonial

Desde el pasado 10 de junio, el Museo de las Culturas del Mundo de Barcelona acoge una exposición temporal cuyo nombre es "Ikunde. Barcelona, metrópoli colonial" y que gira en torno al papel central que la burguesía, la sociedad y las instituciones barcelonesas tuvieron a lo largo de los siglos XIX y XX  en la colonización española de la actual Guinea Ecuatorial. El principal objetivo de la exposición es el de rescatar del olvido y revisar desde un punto de vista crítico y actual un periodo de la historia catalana reciente que a menudo se ha querido obviar, cuando no ver como algo ajeno, más bien propio de otras latitudes ibéricas. La muestra toma como excusa la creación en 1959 del Centro de Experimentación y Adaptación de Ikunde en la ciudad de Bata por parte del Ayuntamiento de Barcelona para mostrar la presencia catalana en los territorios de Fernando Poo (actual Bioko) y Río Muni. Copito de Nieve, el famoso gorila albino del Zoo de Barcelona que fue (y es) todo un icono de la Ciudad Condal, ocupa una parte importante de la exposición, ya que gracias a él se nos introduce en el contexto del centro de Ikunde y del papel que dicha institución ejerció como proveedor de especies exóticas a zoos occidentales, entre ellas, el propio Copito de Nieve (o Nfumu Ngui en su nombre indígena), que llegó a Ikunde de la mano del primatólogo catalán Jordi Sabater Pi. 

viernes, 10 de junio de 2016

Macedonia: la inesperada bomba de relojería de los Balcanes

Plaza de Macedonia. Foto de Toni Tena C.
Plaza de Macedonia, Skopie
La semana pasada tuve la oportunidad de acudir a la presentación de la muestra fotográfica "YU: The Lost Country" en el marco del festival DOCfield Barcelona, en la que Dragana Jurisic, la artífice de la exposición, muestra a través de diferentes imágenes una reinterpretación moderna del viaje que hace más de 70 años llevó a la escritora anglo-irlandesa a través de la antigua Yugoslavia, y que plasmó en su célebre obra "Cordero negro, halcón gris". Durante dicha presentación, Jurisic calificó la situación en Macedonia de bomba de relojería. Casualmente, yo hacía menos de un mes había estado de visita por aquellos lares, y lo cierto es que me llevé una impresión similar a la de la fotógrafa croata.

Mucho se ha escrito de la delicada estabilidad de Bosnia-Herzegovina o Kósovo, lugares donde las heridas surgidas durante la guerra entre las diferentes etnias que conforman dichos países aún no han cicatrizado ni se espera que lo hagan en un futuro demasiado cercano. Sin embargo, la Antigua República Yugoslava de Macedonia (nombre oficial del estado, tras las quejas por parte de Grecia) lleva años sumida en una latente tensión étnica de la que poco se habla a nivel internacional. Macedonia tiene una población de cerca de dos millones de habitantes, de los cuales un 70% son macedonios (eslavos de religión ortodoxa), un 25% son albaneses (de religión musulmana) y un 5% de otras minorías, como gitanos, turcos o serbios.  De este modo, la lengua materna de 1,4 millones de habitantes es el macedonio, idioma eslavo fuertemente emparentado con el búlgaro, hasta tal punto de que muchos lo consideran un dialecto de aquél. Por su parte, el albanés es hablado por cerca de 500.000 personas, el romaní por unas 120.000 y el turco por unas 80.000. 

martes, 5 de abril de 2016

Manifiesto Koiné: una propuesta carente de realidad

Recientamente El Periódico ha publicado una columna de opinión que he escrito en respuesta al manifiesto del grupo Koiné, que aboga por una hipotética Cataluña independiente en la que el catalán sea la única lengua oficial, y que seguidamente adjunto:




domingo, 27 de marzo de 2016

La Barcelona filipina (1ª parte)

Cartel publicitario del vapor Barcelona-Manila de la Compañía General de Tabacos de Filipinas
Cuando Miguel López de Legazpi inició la conquista de Filipinas en 1565, el archipiélago asiático pasó a ser administrado por el Virreinato de Nueva España. Dicha situación se prolongó en el tiempo durante más de dos siglos hasta que en 1821, tras la independencia de México de la Corona hispánica, Filipinas pasó a ser gobernada directamente desde la España peninsular. Durante este periodo, y hasta 1869, las comunicaciones en barco entre la península y el archipiélago filipino se realizaban a través de la antigua ruta oriental de las Indias portuguesas, es decir, rodeando el cabo de Buena Esperanza en el sur del continente africano y surcando luego el océano Índico en una travesía de unos 130 días de media. A raíz de la inauguración del canal de Suez en 1869, la comunicación marítima entre la metrópolis y su colonia se vio reforzada gracias a la sustancial reducción del tiempo que suponía hacer uso de dicha infraestructura. Así pues, en 1873 se inauguró una línea regular que unía Barcelona con Manila en tan sólo 30 días. Ello supuso un revulsivo en las relaciones entre ambos territorios en distintos y variados ámbitos, desde el económico hasta el cultural. Asimismo, la nueva línea marítima favoreció la inmigración peninsular hacia la colonia oriental, algo que hasta entonces había sido minoritario, por no decir inexistente, debido a la lejanía y a la mayor popularidad como lugar de oportunidades de otras colonias como Cuba o Puerto Rico. De igual modo, las nuevas comunicaciones favorecieron el surgimiento en Filipinas de una nueva élite ilustrada, en muchos casos mestiza, que enviaba a sus hijos a estudiar a universidades españolas, principalmente a las de Madrid o Barcelona. Dichos ilustrados serían a finales del siglo XIX los precursores del movimienta independentista filipino. Sea como fuere, la ciudad de Barcelona fue una de las grandes beneficiadas durante esta nueva era de las comunicaciones maritimas. Si durante la Edad Media la Ciudad Condal había sido un puerto de primer orden capaz de rivalizar con ciudades tan poderosas como Génova, el descubrimiento de América en 1492 y el consiguiente desplazamiento de las principales rutas comerciales hacia el Atlántico hicieron que Barcelona quedara en dicho aspecto en un segundo plano durante casi dos siglos. Gracias a la apertura del canal de Suez y al nuevo posicionamiento del Mediterráneo como lugar de paso en las comunicaciones marítimas entre Europa y Asia, Barcelona pasó a ser un lugar de referencia para Filipinas, en tanto que primera ciudad de destino para cualquier residente filipino que se embarcara hacia España. 

viernes, 22 de enero de 2016

Era visibilitat dera lengua aranesa enes darrèri temps

Ara actuau societat catalana, es reivindicacions locaus guanhen pes cada dia. A estat eth cas protagonizat pera deputada catalana dera CUP, Mireia Boya. Era deputada per Lhèida a deishat clar as sòns companhs d'emicicle que, quan puge ara tribuna deth Parlament, sonque s'exprimirà en idiòma occitan aranés. Atau ac a assegurat era madeisha deputada Boya a La Vanguardia, en tot explicar que "normalizarà er usatge der aranés" ara cramba catalana, perque guanhe pes enes audides de ses senyories. Eth seteme de 2010 er aranés o occitan guanhèc eth sòn lòc pròpri ena societat catalana dempús era aprovacion per ampla majoria en Parlament d'ua lei que lo convertic ara tresau lengua oficiau de Catalonha, juntament damb eth catalan e eth castelhan, e ara lengua d'"usatge preferent" ena comarca pirenenca dera Val d'Aran.