Ir al contenido principal

Bocaccio, el templo de la Gauche Divine

Estos días puede visitarse en el Palau Robert la exposición Bocaccio - El templo de la Gauche Divine, dedicada a la mítica sala de la zona alta barcelonesa. Sita en los bajos del 505 de la calle Muntaner entre 1967 y 1985, la sala Bocaccio aportó durante gran parte de su existencia un toque de color y transgresión en el anodino gris tardofranquista de la época. La boîte, ideada por Oriol Regàs, ha quedado en el imaginario colectivo de Barcelona como el lugar al que acudía a pasárselo bien la gente bien de izquierdas de la ciudad, colectivo también conocido con el apelativo de Gauche Divine. Dicho término, acuñado por Joan de Sagarra, fue utilizado por primera vez en un artículo de la revista Tele/eXprés en octubre de 1969 a raíz de la fiesta de presentación de Tusquets Editores, aunque perduraría hasta nuestros días como sinónimo de una Barcelona, a menudo demasiado mitificada, que eclosionó malgré tout a finales del franquismo, e irónicamente empezó a diluirse en el recuerdo tras la llegada del pujolismo, tal y como se ha encargado de recordar el siempre mordaz e incisivo Ramón de España en la recensión que ha hecho de la exposición en El Periódico.


Lo cierto es que Bocaccio no fue tan solo una feria de las vanidades en la que campaban a sus anchas la banalidad y la frivolidad. Más bien todo lo contrario. Fue tras la icónica puerta modernista de Bocaccio (presente, por cierto, en la exposición) donde muchas de las corrientes culturales de la Barcelona de entonces encontraron, en mayor o menor medida, el caldo de cultivo perfecto: la escuela de cine de Barcelona, la Nova Cançó, las nuevas editoriales independientes, el boom latinoamericano, la moda...Valga como ejemplo citar a algunos de los parroquianos más celebres del local para cerciorarse de lo que allí se cocía: Carlos Barral, Joan Manuel Serrat, Jaime Gil de Biedma, Oriol Bohigas, Guillermina Motta, Rosa Regàs, Óscar Tusquets, Juan Marsé, Beatriz de Moura, Teresa Gimpera, Carmen Balcells, Carlos García Márquez, Mario Vargas Llosa y muchos otros nombres ligados a ámbitos como la literatura, la música, la moda, la arquitectura, la fotografía, el diseño o el cine.

El éxito de Bocaccio como epicentro de un movimiento vanguardista y progresista en pleno franquismo fue tal, que Oriol Regàs vio en ello la oportunidad de construir una imagen de marca exportable y vendible, algo que seguramente inspiraría poco después al mismísimo Ricardo Urgell, el creador de la archiconocida Pachá. De este modo, la marca Bocaccio se expandió hacia otros territorios como el cine, la literatura, la música, el diseño o los viajes. Bocaccio Records publicó los primeros discos de Maria del Mar Bonet; junto a la editorial La Gaya Ciencia, publicó libros como el Decamerón de Boccaccio (este vez sí con dos ces); Bocaccio Films produjo la película de Gonzalo Suárez Morbo, protagonizada por unos jóvenes Ana Belén y Víctor Manuel; se creó una agencia de viajes e incluso una tienda de memorabilia situada en el 147 de Enrique Granados -cuando la industria del merchandising aún andaba en pañales- en la que se vendían copas, llaveros, camisetas o bolígrafos con el inconfundible logotipo de Bocaccio. La repercusión de la discoteca no se limitó únicamente a Barcelona, ya que en 1972 Oriol Regàs abrió una sucursal madrileña de Bocaccio, que sobreviviría, de hecho, a la matriz barcelonesa.


La exposición del Palau Robert, comisariada por el periodista Toni Vall, es un homenaje exquisito, tanto en el contenido como en lo visual, a la sala Bocaccio y al legado que dejó tras de sí. En ella se explica, mediante multitud de imágenes y objetos, la historia del local y cómo acabó convirtiéndose en un referente sin igual para la vida cultural y social barcelonesa en una época como el franquismo, en que el libre pensamiento y la transgresión no tenían cabida. Totalmente recomendable.



DETALLES:
- Bocaccio - El templo de la Gauche Divine (hasta el 13 de abril de 2020)
- Palau Robert (Paseo de Gracia 107, Barcelona)
- Entrada gratuita

Comentarios

Lo más visto de la semana

Élite y el absurdo (o no) de su doblaje al español "latino"

El pasado viernes Netflix estrenó la segunda temporada de Élite, una de las series españoles más populares del catálogo de la plataforma audiovisual estadounidense con el permiso, claro está, de La casa de papel. He de reconocer que, a pesar de ser una serie en la que los clichés y los déjà vus con respecto a otras producciones abundan, Élite me tiene enganchado. Esas series en las que actores veinteañeros se hacen pasar por adolescentes que anteponen el fornicio y el libre albedrío a los estudios y la Play, y cuyas vidas se ven constantemente asediadas por preocupaciones y problemas más bien propios de treintañeros (para goce y disfrute del televidente), siempre han sido para mí una suerte de placer culpable. Quizás sea por ello que, al igual que ya sucediera con la primera temporada, los ocho capítulos de esta segunda tanda han sido carne de maratón de fin de semana y han pasado ante mí como un suspiro. El mono hasta el estreno de la ya confirmada tercera temporada va a resultar mu…

Galicia vs. Galiza

O presente artigo foi publicado no blog o 21 de novembro de 2012. Dado o seu contido, considerei apropiado traducilo ao galego.
Para leer la versión en castellano, haga clicaquí.


Hai unhas semanas, paseando polo centro de Vigo topeime cunha pintada en galego que rezaba "29M FOLGA XERAL" alentando a seguir a folga xeral que tivo lugar o pasado 29 de marzo no que ata agora vén sendo España. A cousa non tería sido máis que unha anécdota pouco memorable se non fóra porque esa mesma mañá, e a poucas rúas de distancia de onde se encontraba o anterior grafiti, puiden ler outro escrito de similar contido pero visualmente moi distinto: "29 MARÇO GREVE GERAL". O idioma utilizado era de novo o galego, pero nesta ocasión na súa versión reintegracionista, é dicir, seguindo a norma ortográfica portuguesa e tomando vocábulos propios daquela fala. Foi chegado a este punto cando me deu por cavilar acerca desta especie de "limbo ortográfico", se se me permite tal expresión, …

La lengua de los reyes de Aragón

Hoy en día hablar de la Corona de Aragón es, por diferentes razones, motivo de encendida polémica. Unos y otros han querido ver en esta figura histórica las justificaciones a sus pretensiones políticas: desde el catalanismo soberanista hasta el españolismo más centralista, pasando por movimientos igualmente asimétricos como el pancatalanismo de algunos sectores políticos de Cataluña y el anticatalanismo, éste último en forma de episodios, más o menos anecdóticos, como el del blaverismo valenciano o el de algunas plataformas aragonesas como No hablamos catalán/No charrem català. Así pues, cualquier aspecto relacionado con dicha unión dinástica, como puedan ser la denominación de la misma, su organización territorial o el idioma que hablaban sus habitantes, puede resultar en la actualidad motivo de afrenta, incluso entre los  más doctos en la materia. La cuestión de fondo, cómo no,  se debe a la pretensión contemporánea de querer hacer política de acontecimientos acaecidos hace ya vario…

La otra realidad ibérica: el asturleonés

Iniciamos hoy con el asturleonés un periplo por otras realidades sociolingüísticas ibéricas de las cuales normalmente, y a diferencia de realidades como la gallega o la catalana, poco o nada se sabe.

La situación actual del asturleonés es muy desconocida tanto dentro como fuera de su dominio lingüístico. Aparte de la maraña de nombres que el idioma recibe (asturleonés, asturiano, bable, leonés, etc...), algo que supone que muchos se cuestionen todavía hoy en día la unidad o no de las hablas propias de Asturias y de parte del antiguo Reino de León, son aún muchos -propios y extraños- los que ponen en tela de juicio que aquello se trate realmente de un idioma diferente del castellano. A ello ayuda el hecho de que el asturleonés no sea lengua oficial en ninguna de las comunidades autónomas españolas de donde es propio, aunque si bien es cierto que los estatutos de autonomía de Asturias y Castilla y León lo citan y reconocen expresamente. Por otra parte, ningún movimiento político actual d…

El monegasco, la lengua de Mónaco que (casi) nadie habla

Cuando uno visita el Principado de Mónaco, va sin duda con unas ideas preconcebidas de lo que se va a encontrar: lujo y riqueza a espuertas, el casino de Montecarlo, referencias a Grace Kelly y al resto de la familia real monegasca aquí y allá, además de otros tópicos de mayor o menos relevancia que durante años han nutrido el papel couché de medio mundo y que han contribuido a afianzar la imagen de este pequeño país de apenas 2 km² como quintaesencia de la abundancia y el glamur. Sin embargo, justo al cruzar la frontera del diminuto principado, aquellos visitantes más observadores seguramente repararán en los carteles de bievenida en los que se indica, junto al previsible nombre en francés, que se hallan en esos momentos en el "Principatu de Mùnegu". Algunos no le darán mayor importancia al asunto y continuarán con su viaje como si nada. Otros se preguntarán de qué trata aquello, mirarán en Wikipedia y descubrirán que Mónaco cuenta al parecer con una lengua autóctona, aunq…