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El español en las calles filipinas

Si caminando por las calles de una ciudad se encontrara en calles llamadas  TORDESILLAS, BENAVIDEZ, URDANETA, DURANGO y PADRE BURGOS, y se viera en ciudades llamadas PAMPLONA, TOLEDO, PONTEVEDRA, CORDOBA, SANTANDER, BARCELONA Y CUENCA, podría pensar perfectamente que se encuentra en España, ¿no es así?

Y si fuera a viajar por ciudades llamadas NUEVA ECIJA, NUEVO MEXICO, NUEVO LEON, o por otras llamadas PROSPERIDAD, LA PAZ,  ESPERANZA, e incluso por ciudades llamadas LOS BAÑOS, y LAS PIÑAS, por no nombrar otros como SAN IDELFONSO, SAN RAFAEL Y SAN ANDRÉS, y se encontrara de nuevo en calles llamadas BUENAVISTA, BUEN CAMINO, BIEN UNIDO, Y ESPAÑA, podría en este caso estar en algún país que hubiera sido colonia de España, ¿no es verdad?

 Pero si continuara su camino y encontrara un cartel por la calle en el que pusiera METRO GWAPO, un letrero por detrás de un camión en el que pusiera DISTANSYA AMIGO, una señal de un hospital escrito OSPITAL, y una farmacia cuyo cartel pusiera BOTIKA, además de encontrarse en una calle llamada DOMINGA, ya le entraría la duda…. Segurísimo que en España NO está, y se preguntaría ¿En qué país me encuentro? Y pensaría: ¿México? ¿Paraguay? ¿Chile?

Y nunca se le ocurriría pensar que se podría encontrar en un país asiático…
Aquí en Filipinas uno puede acercársele y pedirle en tagalo por un POSPORO para encenderse su SIGARILYO. También podrá entrar en un restaurante y ver en la carta de platos como el ARROZ CALDO y la KALDERETA, y para alguna comida especial, un LECHON. Estando allí verá que no tendrá ningún problema en pedir un BASO, ni un PLATO…ni un TINIDOR.. ni una KUTSARA…. ni un KUTSILYO y ni siquiera un PLATITO, por si se les olvidara todo esto. (Pero no se tiene que preocupar, porque de todos modos no suelen faltar en los restaurantes habituales. Al menos no todo a la vez). Igualmente tampoco tienen que faltar LAMESA, y la SILYA. (Si así fuera, un restaurante no sería, desde luego)

 Si se fuera aventurar a un mercado, en la sección de frutas vería frutas como la PINYA, las UBAS, el POMELO, las MANSANAS y el MILON. Y se le apetece algo de bollería y entrara en una panadería, le tendríamos que avisar de no se sentirse insultado si la TINDERA le ofreciera un PUTO, y ni siquiera un PUTO SEKO. Tampoco se ofenda si le hablan de lo rico que está el MAMON.
Y por si sospecha que todo esto es de guasa, cójase un LAPIS y anote en un KWADERNO o en cualquier PAPEL, para recordar todo y así poderlo confirmar el día que decida venirse para hacer turismo. No se fíe de los TSISMES que hablan de lo poco seguro que es el país para los extranjeros. Venga a conocerlo. Así llegará a apreciar por si mismo estos vestigios de la colonización española, que son parte del encanto de la lengua filipina.


Y ahora que este artículo llega a su fin, se me ocurre lo mucho que me apetece ahora una TASA de TSOKOLATE caliente, o quizás mejor un KAPE con YELO y un poquito NAMAS de ASUKAL. 


Fuente: "El español en las calles", publicado el 23 de noviembre de 2010 por Mónica Rodríguez en E-dyario

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