Ir al contenido principal

La cuestión de Gibraltar

Sede gibraltareña del Instituto Cervantes
Si de algo han pecado los diferentes gobiernos de la democracia española es de ser cortoplacistas en sus actos. La política en torno a Gibraltar es prueba de ello. Hace apenas unas semanas, el ministro de asuntos exteriores español, José Manuel García-Margallo, anunciaba la inminente clausura de la sede gibraltareña del Instituto Cervantes, institución creada con la finalidad de enseñar y dar a conocer la lengua española en el mundo. El motivo aducido por Margallo no fue otro que en la colonia británica "todo el mundo sabe hablar español, salvo los simios". Y razón no le falta. Sin embargo, tanto Margallo como el resto del ejecutivo español que avala esta decisión parecen desconocer la tendencia iniciada en el Peñón allá por los años 60 cuando el Caudillo decidiera cerrar la verja que separa Gibraltar del territorio español, dejando a la colonia incomunicada por tierra durante casi dos décadas. Aquella experiencia supuso un trauma para al menos dos generaciones de gibraltareños y sirvió para que muchos de ellos vieran en España y todo lo relacionado con ella (incluida la lengua) una constante amenaza a la identidad gibraltareña. Si Franco alguna vez pensó que por las malas iba a conseguir que los gibraltareños quisieran regresar a España, desde luego, iba muy equivocado, y el contencioso actual es un efecto directo de tan nefasta política.

En declaraciones a El País, Albert Danino, un profesor gibraltareño de español ya jubilado, afirma que "el español ha perdido terreno entre los niños (gibraltareños) desde que los padres modernos hablaban a sus hijos en inglés para no perderlo. Luego llegaron las televisiones por satélite y se acabó esa época en la que en Gibraltar sólo se veían canales españoles. Ha habido una inversión. Los padres nacidos en los cincuenta hablaban a sus hijos en español. Ahora, no". A pesar de haber sido una parte fundamental de la sociedad gibraltareña, de unas décadas a esta parte, el castellano se percibe cada vez más como algo ajeno al Peñón. El español es una asignatura obligatoria en el sistema educativo gibraltareño, cuya lengua vehicular es el inglés. De este modo, se imparte una hora a la semana de castellano durante la primaria, y tres horas semanales durante secundaria. Muchos creen que esto es insuficiente para que los estudiantes adquieran unas competencias escritas y orales satisfactorias, especialmente si el español se está perdiendo como idioma de transmisión familiar en favor del inglés y del llanito, el habla popular gibraltareña que mezcla español e inglés y que bien se podría comparar con el spanglish estadounidense. El Instituto Cervantes, inaugurado en Gibraltar en 2006 fruto de un acuerdo entre el gobierno de Zapatero con los gobiernos británico y gibraltareño, vino a suplir esa tarea educativa. Durante sus ocho años de historia, el Cervantes gibraltareño ha dado clases de castellano a unas 4.000 personas, cifra para nada baladí si se tiene en cuenta que la población del Peñón es de poco más de 30.000 habitantes.

Ahora el ministro Margallo decide deshacer lo andado y cerrar la sede del instituto en el Peñón para abrir una sede nueva (igualmente necesaria e interesante) en Singapur, en lo que supone una nueva muestra de miopía política por parte del gobierno español. Huelga decir que los más contentos en Gibraltar con la retirada del Instituto Cervantes son los sectores ultranacionalistas, que siempre vieron en su presencia y su labor en la colonia una amenaza a la soberanía e identidad gibraltareñas.

Comentarios

Quizás también te pueda interesar...

La lengua de los reyes de Aragón

Hoy en día hablar de la Corona de Aragón es, por diferentes razones, motivo de encendida polémica. Unos y otros han querido ver en esta figura histórica las justificaciones a sus pretensiones políticas: desde el catalanismo soberanista hasta el españolismo más centralista, pasando por movimientos igualmente asimétricos como el pancatalanismo de algunos sectores políticos de Cataluña y el anticatalanismo, éste último en forma de episodios, más o menos anecdóticos, como el del blaverismo valenciano o el de algunas plataformas aragonesas como No hablamos catalán/No charrem català. Así pues, cualquier aspecto relacionado con dicha unión dinástica, como puedan ser la denominación de la misma. su organización territorial o el idioma que hablaban sus habitantes, puede resultar en la actualidad motivo de afrenta, incluso entre los  más doctos en la materia. La cuestión de fondo, cómo no,  se debe a la pretensión contemporánea de querer hacer política de acontecimientos acaecidos hace ya vario…

Musok: el chamanismo de Corea

Corea del Sur es un lugar heterogéneo en lo religioso. En el país asiático conviven diferentes credos, de entre los cuales destacan el budismo, el protestantismo y el catolicismo. Estos tres grupos suman algo más del 40% de la población surcoreana, mientras que el resto de la población sigue otros ritos (0,8%) o bien no se adscribe a ninguna filiación religiosa (entorno al 55%). Sin embargo, por lo general casi ninguno de estos censos parece dar especial relevancia a una religión, o más bien conjunto de creencias, que se podría considerar como la más antigua y la oriunda del país, y que ha influenciado la idiosincrasia coreana desde mucho antes de que la mismísima concepción de Corea como nación surgiese. Se trata del musok (무속), una religión de corte chamánico que llegó en su forma más primigenia a la península coreana desde Siberia en tiempos prehistóricos, de la mano de los hombres y mujeres que con el paso de los siglos acabarían conformando el pueblo coreano.
Tal y como se ha ind…

Street Mission: opinión y consejos sobre la nueva atracción de Port Aventura

Port Aventura World, el famoso parque temático situado entre Vilaseca y Salou (Tarragona), estrenó hace un par de meses temporada nueva y lo ha hecho regresando por la puerta grande con su nueva atracción: Street Mission. Se trata de una dark ride(la primera del complejo), ubicada en la zona de SésamoAventura,en la que  los protagonistas son los personajes del mítico programa de Jim Henson, Barrio Sésamo (Sesame Street, en su versión original). Para ello, Port Aventura no ha escatimado en gastos y ha recreado con todo lujo de detalles y un toque muy cartoon el famoso barrio televisivo con el que crecimos muchos de los que nacimos en los 70 y los 80.
La nueva zona, que supone una nada desdeñable ampliación del área del parque destinada a los más pequeños, ha sido obra de las empresas oscenses Tecmolde y Shu Digital bajo la supervisión del propio parque y de Sesame Workshop, una organización estadounidense sin ánimo de lucro cuyo objetivo es la difusión en el mundo de Barrio Sésamo y de …