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Los íberos hablaban valenciano

Valenciano antiguo
Semanas después de que el parlamento aragonés aprobara con los votos del Partido Popular su polémica ley de lenguas en la que denominaba al catalán de la Franja LAPAO (Lengua Aragonesa Propia del Área Oriental), el PP vuelve a la carga con su, suponemos, pretensión de revolucionar y replantear las convenciones de la Filología Románica. En esta ocasión, no ha hecho falta acuñar términos nuevos ni abrir frentes hasta ahora inexistentes como en el caso de Aragón; tan sólo ha sido necesario azuzar de nuevo el siempre latente blaverismo que impera en gran parte de las filas del PP valenciano y que tanto rédito electoral ha reportado a dicho partido en tiempos no demasiado pretéritos. A iniciativa de miembros del PP como Jorge Bellver y Rafael Ferraro (filólogos en ciernes...), se pretende llevar a cabo una proposición no de ley que inste a la Real Academia Espoñola (RAE) a cambiar la definición de valenciano que figura en el diccionario de la institución y que reza así:

5. m. Variedad del catalán, que se usa en gran parte del antiguo reino de Valencia y se siente allí comúnmente como lengua propia.

La cuestión no es otra que la del tan manido secesionismo lingüístico y el objetivo, hasta ahora fallido desde un punto de vista académico, de reconocer una supuesta independencia del valenciano como entidad lingüística respecto al catalán. El texto de la iniciativa contiene perlas tales como que "el habla de los valencianos, que parte sin duda de la más profunda prehistoria, se escribe desde el siglo VI antes de Cristo con el lenguaje ibérico". Si en el pasado las hordas blaveras habían defendido un más que improbable origen mozárabe de la lengua valenciana, ahora parece ser que ésta se retrotrae prácticamente más de un milenio. Imaginamos, pues, que los romanos, al arribar a Hispania, no tuvieron grandes problemas de comunicación con los autóctonos íberos, puesto que éstos ya hablaban un idioma neolatino que según la filología internacional no se gestaría hasta muchos siglos después. Qué cosas...

En fin, veremos en qué acaba esta no tan nueva cortina de humo iniciativa que aflige al PP tanto o más que la crisis, Gürtel, Bárcenas y demás berenjenales en los que anda metido este partido de filólogos ocasionales. Por lo pronto, uno ya puede imaginarse la definición que el PP valenciano desea incluir en el diccionario de la RAE:

Valenciano: Idioma primigenio y propio de la Comunidad Valenciana emparentado con el arameo y que muy probablemente hablaba Jesucristo en la intimidad.

Recientes estudios auspiciados por el PP revelan que la Dama
de Elche se llamaba en realidad Empar y era versada en valenciano

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Comentarios

  1. Creo, en efecto, que esto del valenciano es un despropósito. Esa obsesión por diferenciarse es excesiva. Sin embargo es una gota de agua dentro del inmenso océano de despropósitos sobre esta materia.

    No me parece mal que una comunidad de verdadera raigambre histórica como Aragón (cabeza del reino al que estaban subordinados los territorios actuales de Baleares, Valencia y Cataluña, entre otros)pretenda identificar una variedad dialectal como algo propio. Al fin y al cabo, lo es.

    En cambio rechazo los intentos de convertir el castellano o español en una lengua coloquial, residual y minoritaria dentro de Cataluña, al excluirlo de las aulas, las administraciones públicas, los tribunales, la universidad e incluso, prohibiendo los carteles publicitarios, los rótulos luminosos y los nombres de comercio en castellano.
    Sólo es necesario ver el ejemplo de Filipinas donde, tras la invasión yanky de las islas, se impuso por la fuerza en las aulas, la administración y todos aquellos sectores estratégicos donde el español era la lengua madre o, al menos, "lingua franca" de los filipinos.
    Los aragoneses pueden poner el nombre que les dé la gana al catalán fronterizo, pero lo que hacen los gobernantes en Cataluña, no tiene nombre.
    Apoyo a los aragoneses y los valencianos, a fin de cuentas, las lenguas son patrimonio de quienes la hablan y no de los reyezuelos regionales con ansias expansionistas.

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  2. Que la Corona de Aragón se llamase así (de Aragón) no significa que el resto de territorios de la Corona estuvieran subordinados al Reino de Aragón. De hecho, la Corona funcionaba más o menos como concebiríamos hoy en día una confederación. Asimismo, la Corte de la Corona no estuvo en Zaragoza durante gran parte de su existencia, sino en Barcelona, Valencia e incluso Nápoles.

    Por último, se puede discutir mucho lo que se hace o no en Cataluña con sus idiomas y nunca nos pondríamos de acuerdo, pero creo que te equivocas al apoyar las propuestas surgidas en Aragón y la Comunidad Valenciana porque atentan simple y básicamente contra la ciencia filológica y porque, a mi parecer, tienen una finalidad política y no de protección. Hablas de "ansias expansionistas" pero a la vez te refieres a Filipinas en tono victimista en cuanto a la desaparición del castellano ahí y en tono paternalista en cuanto al pueblo filipino. Una postura, creo, muy parecida a la de los pancatalanistas en relación al catalán de la Franja y la Comunidad Valenciana... Saludos.

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