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Eurovisión, TVE y el Spanglish

A finales del pasado mes de diciembre, Televisión Española (TVE) anunció los seis candidatos para representar al ente público en el Festival de Eurovisión de 2016, cuya final tendrá lugar el próximo 14 de mayo en Estocolmo (Suecia), gracias a la victoria del país escandinavo en la pasada edición del concurso. A tenor de la información facilitada en primera instancia, pareciera que, por primera vez en su historia, la cadena pública estuviera dispuesta a que un tema enteramente interpretado en inglés la representara en el famoso certamen musical, ya que tres de los seis candidatos - Electric Nana, Barei y Xuso Jones- habían especificado en varias entrevistas que sus temas eran en dicho idioma. Sin embargo, ayer viernes, en una muestra más de la ya de por sí típica improvisación por parte de TVE en lo que a Eurovisión se refiere,  ha trascendido a los medios que, a pocas semanas de celebrarse la preselección española que ha de elegir al representante español, la cadena pública ha solicitado expresamente a los anteriormente citados intérpretes que incluyan algo de castellano en sus canciones.

No sería la primera vez que TVE recurre al Spanglish a la hora de elegir un tema para el festival. A pesar de ello, si uno echa un vistazo al palmarés obtenido por canciones interpretadas bajo esta fórmula, verá que el resultado ha sido, cuando menos, desigual y, por lo general, decepcionante: 20º lugar para DNASH en 2007, 15º lugar para Rodolfo Chikilicuatre en 2008 (lo de "El Chiki Chiki is a reggaeton, dance in Argentina, Serbia and Oregon" fue inenarrable) o un 24º lugar para Soraya Arnelas en 2009. Se salvan de la quema del Spanglish tan sólo Ruth Lorenzo en 2014 con un meritorio décimo puesto y Rosa López en 2002 con un magnífico séptimo puesto (aunque en esta ocasión, tan sólo había una frase en inglés). ¿Realmente vale la pena seguir esta fórmula? El error, desde mi humilde punto de vista, estriba en el hecho de que ninguno de estos temas nació espontáneamente para ser cantado en Spanglish, sino que a canciones originalmente escritas únicamente en castellano o en inglés, se les añadió con calzador el otro idioma, lo que redundó en algo poco natural. 

Este año parece ser que TVE vuelve a tropezar con la misma piedra, haciendo gala de la poca seriedad que históricamente tantos eurofans le han criticado siempre que se acerca la temporada eurovisiva. Personalmente creo que España no necesita acudir al festival con un tema en inglés para obtener un buen puesto, aunque tampoco creo que recurrir algún año al idioma de Shakespeare sea el fin del mundo (por no llamarlo "bajada de pantalones", según algunos). Sea como fuere, obligar a estas alturas a los candidatos a incluir el castellano a marchas forzadas en sus temas me parece poco formal por parte del ente. 

Por último, y tal y como vengo recalcando desde hace varios años, esta decisión de última hora tomada por TVE no hace más que reforzar el carácter castellanocentrista de nuestro país. Hace unos semanas, cuando aún se rumoreaban los posibles candidatos elegidos por la cadena pública, saltó a la palestra el nombre de un grupo barcelonés, Amelie, que normalmente canta en catalán. Desafortunadamente, todo se quedó en un rumor. Creo, sin embargo, que el simple hecho de incluir una canción en catalán (o en cualquier otro idioma español, aparte del castellano) en una preselección interna para Eurovisión habría sido para muchos un hito, una suerte de reparación histórica después de lo sucedido en 1968 con Joan Manuel Serrat y un gran gesto que, más allá de la polémica que generaría entre ciertos sectores, habría contentado a muchos y acallado a otros tantos en medio del tenso debate territorial que vive España en los últimos años. Lamentablemente, este año tampoco ha podido ser...

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