lunes, 28 de febrero de 2011

Sexoglosia


En un tono más distendido,  y en referencia a una conversación mantenida hace unos días con algunos amigos, rescato hoy del cajón desastre que es mi disco duro una reflexión que escribí años atrás. Hete aquí el texto:

Carlos I fue un monarca políglota; de hecho, hay varias citas realizadas por esta ilustre figura del Siglo de Oro español relacionadas con este hecho de conocer y desenvolverse con soltura en diferentes idiomas. Quizás la que más me guste sea la que seguidamente os transcribo: "Hablo italiano con las mujeres, francés con los hombres, alemán con los caballos y español con Dios". Aunque tal y como os he comentado, existen otras versiones que difieren en el uso que dicho rey decía emplear con cada una de las lenguas que conocía. Sea como fuere, está claro que hoy en día dichas funciones lingüísticas han quedado del todo obsoletas para el común de los mortales.

Asimismo, y hablando de idiomas, quisiera evocar, a colación del tema de hoy, algún que otro intercambio de opiniones que he mantenido con un buen amigo mío, cuyo nombre no desvelaré, aún a sabiendas de que se dará por aludido... Pues bien, dicho amigo, catalanoparlante, me sorprendió un día al confesarme que él no utilizaba la lengua valenciana (en su variedad norteña) a la hora de mantener relaciones sexuales, aunque la otra persona fuera también catalanoparlante. Yo, como castellanohablante, me di cuenta en ese preciso instante de que tanta campaña de normalización del catalán por parte de la Generalitat y demás organismos parasitarios y/o dependientes del primero había resultado en vano, pues quiere decir que algo no va bien si un catalanoparlante dice preferir el castellano (o el inglés, en caso de que su partener sexual sea extranjero) para realizar el acto. Fue entonces cuándo me pregunté a qué lenguas había recurrido yo en situaciones similares a las expuestas, y caí en la cuenta de que, a diferencia de mi colega, yo sí había usado la lengua de Joanot Martorell.
 
Y es llegados a este punto donde más dudas me asolan (o asuelan, según la RAE), ¿hay lenguas exclusivas para determinadas situaciones? ¿o, sin embargo, pueden todas cumplir las mismas funciones con resultados óptimos en cualquier caso? ¿Existe la diglosia también en el sexo?

Será que Sant Joan Despí (en algunos lares conocido simplemente como Can TV3) me vio nacer, pero para mí no es nada descabellado decir "menja'm la cigala", "vull fotre un clau" y demás modismos sexuales catalanes que para muchos son motivo de burla o de extrañeza (catalanohablantes incluidos, que conste). Será que todavía hay mucho camino por recorrer, o que quizás la Gene y sus políticas de normalización van por un lado y el pueblo por otro (me decanto más bien por esta última opción), pero el catalán sigue excluido de muchas camas... Aunque si mis padres se desternillaron de la risa la primera vez que oyeron hablar en catalán a un indio en una peli del oeste, ¿de qué más me puedo extrañar?



Una última pregunta:

Y tú... ¿en qué idioma follas?

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